Toda emoción es una señal. Toda emoción es un motor que activa una acción. Conocer las emociones es una forma de profundizar en nuestras acciones y comprenderlas. Podemos utilizar las emociones como herramientas para localizar nuestros problemas y así actuar para solucionarlos.
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miércoles, 12 de octubre de 2011
martes, 11 de octubre de 2011
Coraje y Amor
Un video que quizás todo vimos en su momento... pero aunque han pasado casi veinte años... sigue enseñándome lo que es coraje y amor....
http://youtu.be/Qumm1VWanCw
http://youtu.be/Qumm1VWanCw
martes, 4 de octubre de 2011
Control de la impulsividad
Gracias a Rolando Ardón Ledezma:
Lo más importante en la convivencia familiar y social es la capacidad del ser humano de controlar la impulsividad ,ese actuar sin razonar o por situaciones de presión que lleva a tantos conflictos entre los miembros de una sociedad. Esta capacidad de controlarse nace y se fortalece en la niñez , difícilmente podremos cambiar a un adulto que desde niño no tuvo esa formación. Muñoz , S.(2003) dice que a pesar de que la impulsividad tiende a considerarse como una característica negativa, puede desempeñar un importante papel en el comportamiento normal de las personas, puesto que la impulsividad moderada puede ser evaluada como un rasgo socialmente beneficioso y admirado (decisión, rapidez en las respuestas…). La intensidad de la impulsividad es la que la convierte en patológica o disfuncional (con predisposición a reacciones rápidas, no planeadas, ante estímulos internos o externos, sin considerar las consecuencias negativas de esas acciones).
La impulsividad se convierte en patológica en individuos que frente a una determinada situación, no pueden demorar el momento de satisfacer una necesidad; así, según explica el doctor Gabriel Rubio, co-autor del libro y Jefe de los servicios de Salud Mental del distrito de Retiro en Madrid, “esa persona no puede demorar su necesidad, por ejemplo, de beber y es entonces cuando se da atracones a beber y entonces aparece el alcoholismo, o bien no puede demorar una relación sexual y aparece la adicción al sexo. Puede ocurrir, igualmente, que sienta una cierta incapacidad ante situaciones como estar con más gente y se siente irritado, molesto y reacciona con agresividad e incluso con violencia: en definitiva, el sujeto es incapaz de inhibir una respuesta que en condiciones normales debería poder ser inhibida”.
Las conductas impulsivas incluyen tres dimensiones distintas:
1)Incapacidad para utilizar la información disponible para pensar en las consecuencias de los actos.
2)Incapacidad para posponer una recompensa inmediata pero pequeña en pro de una recompensa mayor aunque más tardía.
3)Un déficit en suprimir una respuesta motora prepotente.(golpear a alguien para humillarla)
Los niños nacen con cierto nivel de habilidad en el control de sus impulsos. El control de impulsos es un rasgo de temperamento, ¡tal vez es un talento! Aún los niños con deficiencias en el control de impulsos pueden mejorar sus habilidades con la crianza apropiada.
El castigar las conductas problemáticas no ayuda mucho a los niños “a riesgo” a desarrollar control de sus impulsos. La conducta impulsiva de los niños “a riesgo” provoca conductas (o prácticas) disciplinarias basadas en el castigo. ¡Este estilo de crianza resulta en un empeoramiento de la conducta del niño.
El libro “El Autocontrol Emocional”(Extremera y Fernández) nos presenta unas pautas generales para una regulación emocional sana que se pueden aplicar a diversas situaciones y así evitar momento de descontrol propio.
1) Analiza la situación y lo que provoca emocionalmente: el siguiente paso es observar y “saber escuchar” los estados de ánimo con exactitud. Consiste en analizar la situación y las emociones que provocan.
2) Identifica qué puedes regular para evitar impulsos descontrolados: el paso a seguir es identificar y discriminar aquellos estados emocionales negativos o positivos que requieren regulación.
3) Crea tu propia lista de cosas que te hacen sentir relajado, feliz o animado: enumera una lista de acciones que alivien tu estado de ánimo. Por supuesto, éstas variarán en función de si lo que queremos es levantar nuestro ánimo.
4) Elige sabiamente qué hacer y cómo: elige aquella táctica que creas que mejor resultado dará en la situación en la que te encuentres. Es conveniente no dejarse llevar por los beneficios rápidos y a corto plazo y pensar mejor en las ventajas a largo plazo. No obstante, cualquier estrategia que utilicemos debe cumplir unas condiciones elementales como son el respeto de nuestros derechos y de los demás, que no implique daño a otras personas y, en muchos casos, que sean social y culturalmente aceptadas.
5) Evalúa si los objetivos propuestos se han cumplido: por último, evaluar la efectividad de la estrategia emocional utilizada. Muchas personas reaccionan descontroladamente a sus experiencias cotidianas y luego se lamentan de su actuación. Esta reflexión facilita el funcionamiento personal y social.
Es evidente que con el marcado divisionismo que estamos experimentando ,hay discusiones y conflictos por todas partes ,unos más graves que otros pero siempre peligrosos .Para tratar de desaparecer la polarización patológica en la que hemos caído puede servir de mucho controlar nuestra impulsividad ,saber escuchar a los demás y respetar sus puntos de vista aun cuando no sean compatibles con los nuestros ,la impulsividad no es buena aliada de la convivencia social que todos necesitamos en estos momentos.
Lo más importante en la convivencia familiar y social es la capacidad del ser humano de controlar la impulsividad ,ese actuar sin razonar o por situaciones de presión que lleva a tantos conflictos entre los miembros de una sociedad. Esta capacidad de controlarse nace y se fortalece en la niñez , difícilmente podremos cambiar a un adulto que desde niño no tuvo esa formación. Muñoz , S.(2003) dice que a pesar de que la impulsividad tiende a considerarse como una característica negativa, puede desempeñar un importante papel en el comportamiento normal de las personas, puesto que la impulsividad moderada puede ser evaluada como un rasgo socialmente beneficioso y admirado (decisión, rapidez en las respuestas…). La intensidad de la impulsividad es la que la convierte en patológica o disfuncional (con predisposición a reacciones rápidas, no planeadas, ante estímulos internos o externos, sin considerar las consecuencias negativas de esas acciones).
La impulsividad se convierte en patológica en individuos que frente a una determinada situación, no pueden demorar el momento de satisfacer una necesidad; así, según explica el doctor Gabriel Rubio, co-autor del libro y Jefe de los servicios de Salud Mental del distrito de Retiro en Madrid, “esa persona no puede demorar su necesidad, por ejemplo, de beber y es entonces cuando se da atracones a beber y entonces aparece el alcoholismo, o bien no puede demorar una relación sexual y aparece la adicción al sexo. Puede ocurrir, igualmente, que sienta una cierta incapacidad ante situaciones como estar con más gente y se siente irritado, molesto y reacciona con agresividad e incluso con violencia: en definitiva, el sujeto es incapaz de inhibir una respuesta que en condiciones normales debería poder ser inhibida”.
Las conductas impulsivas incluyen tres dimensiones distintas:
1)Incapacidad para utilizar la información disponible para pensar en las consecuencias de los actos.
2)Incapacidad para posponer una recompensa inmediata pero pequeña en pro de una recompensa mayor aunque más tardía.
3)Un déficit en suprimir una respuesta motora prepotente.(golpear a alguien para humillarla)
Los niños nacen con cierto nivel de habilidad en el control de sus impulsos. El control de impulsos es un rasgo de temperamento, ¡tal vez es un talento! Aún los niños con deficiencias en el control de impulsos pueden mejorar sus habilidades con la crianza apropiada.
El castigar las conductas problemáticas no ayuda mucho a los niños “a riesgo” a desarrollar control de sus impulsos. La conducta impulsiva de los niños “a riesgo” provoca conductas (o prácticas) disciplinarias basadas en el castigo. ¡Este estilo de crianza resulta en un empeoramiento de la conducta del niño.
El libro “El Autocontrol Emocional”(Extremera y Fernández) nos presenta unas pautas generales para una regulación emocional sana que se pueden aplicar a diversas situaciones y así evitar momento de descontrol propio.
1) Analiza la situación y lo que provoca emocionalmente: el siguiente paso es observar y “saber escuchar” los estados de ánimo con exactitud. Consiste en analizar la situación y las emociones que provocan.
2) Identifica qué puedes regular para evitar impulsos descontrolados: el paso a seguir es identificar y discriminar aquellos estados emocionales negativos o positivos que requieren regulación.
3) Crea tu propia lista de cosas que te hacen sentir relajado, feliz o animado: enumera una lista de acciones que alivien tu estado de ánimo. Por supuesto, éstas variarán en función de si lo que queremos es levantar nuestro ánimo.
4) Elige sabiamente qué hacer y cómo: elige aquella táctica que creas que mejor resultado dará en la situación en la que te encuentres. Es conveniente no dejarse llevar por los beneficios rápidos y a corto plazo y pensar mejor en las ventajas a largo plazo. No obstante, cualquier estrategia que utilicemos debe cumplir unas condiciones elementales como son el respeto de nuestros derechos y de los demás, que no implique daño a otras personas y, en muchos casos, que sean social y culturalmente aceptadas.
5) Evalúa si los objetivos propuestos se han cumplido: por último, evaluar la efectividad de la estrategia emocional utilizada. Muchas personas reaccionan descontroladamente a sus experiencias cotidianas y luego se lamentan de su actuación. Esta reflexión facilita el funcionamiento personal y social.
Es evidente que con el marcado divisionismo que estamos experimentando ,hay discusiones y conflictos por todas partes ,unos más graves que otros pero siempre peligrosos .Para tratar de desaparecer la polarización patológica en la que hemos caído puede servir de mucho controlar nuestra impulsividad ,saber escuchar a los demás y respetar sus puntos de vista aun cuando no sean compatibles con los nuestros ,la impulsividad no es buena aliada de la convivencia social que todos necesitamos en estos momentos.
lunes, 3 de octubre de 2011
El Gusano y el Escarabajo
Había una vez un gusano y un escarabajo que eran amigos, pasaban charlando horas y horas.
El escarabajo estaba consciente de que su amigo era muy limitado en movilidad, tenía una visibilidad muy restringida y era muy tranquilo comparado con los de su especie.
El gusano estaba muy consciente de que su amigo venía de otro ambiente, comía cosas que le parecían desagradables y era muy acelerado para su estándar de vida, tenía una imagen grotesca y hablaba con mucha rapidez.
Un día, la compañera del escarabajo le cuestionó la amistad hacia el gusano.
- ¿Cómo era posible que caminara tanto para ir al encuentro del gusano?
A lo que él respondió que el gusano estaba limitado en sus movimientos.
- ¿Por qué seguía siendo amigo de un insecto que no le regresaba los saludos efusivos que el escarabajo hacía desde lejos?
Esto era entendido por él, ya que sabía de su limitada visión, muchas veces ni siquiera sabía que alguien lo saludaba y cuando se daba cuenta, no distinguía si se trataba de él para contestar el saludo, sin embargo calló para no discutir.
Fueron muchas las respuestas que en el escarabajo buscaron para cuestionar la amistad con el gusano, que al final, éste decidió poner a prueba la amistad alejándose un tiempo para esperar que el gusano lo buscara.
Pasó el tiempo y la noticia llegó: el gusano estaba muriendo, pues su organismo lo traicionaba por tanto esfuerzo, cada día emprendía el camino para llegar hasta su amigo y la noche lo obligaba a retornar hasta su lugar de origen.
El escarabajo decidió ir a ver sin preguntar a su compañera qué opinaba.
En el camino varios insectos le contaron las peripecias del gusano por saber qué le había pasado a su amigo. Le contaron de cómo se exponía día a día para ir a dónde él se encontraba, pasando cerca del nido de los pájaros. De cómo sobrevivió al ataque de las hormigas y así sucesivamente.
Llegó el escarabajo hasta el árbol en que yacía el gusano esperando pasar a mejor vida. Al verlo acercarse, con las últimas fuerzas que la vida te da, le dijo cuánto le alegraba que se encontrara bien. Sonrió por última vez y se despidió de su amigo sabiendo que nada malo le había pasado.
El escarabajo avergonzado de sí mismo, por haber confiado su amistad en otros oídos que no eran los suyos, había perdido muchas horas de regocijo que las pláticas con su amigo le proporcionaban. Al final entendió que el gusano, siendo tan diferente, tan limitado y tan distinto de lo que él era, era su amigo, a quien respetaba y quería no tanto por la especie a la que pertenecía sino porque le ofreció su amistad.
El escarabajo aprendió varias lecciones ese día. La amistad está en ti y no en los demás, si la cultivas en tu propio ser, encontrarás el gozo del amigo.
También entendió que el tiempo no delimita las amistades, tampoco las razas o las limitantes propias ni las ajenas.
Lo que más le impactó fue que el tiempo y la distancia no destruyen una amistad, son las dudas y nuestros temores los que más nos afectan. Y cuando pierdes un amigo una parte de ti se va con él. Las frases, los gestos, los temores, las alegrías e ilusiones compartidas en el capullo de la confianza se van con él.
El escarabajo murió después de un tiempo. Nunca se le escuchó quejarse de quien mal le aconsejó, pues fue decisión propia el poner en manos extrañas su amistad, solo para verla escurrirse como agua entre los dedos.
Si tienes un amigo no pongas en tela de duda lo que es, pues sembrando dudas cosecharás temores. No te fijes demasiado en cómo habla, cuánto tiene, qué come o qué hace, pues estarás poniendo en una vasija rota tu confianza.
domingo, 2 de octubre de 2011
Gracias a SOUL BUSINESS 50 cosas gratis o casi, que te hacen sentirte bien (al menos a mi)
«Si busco en mis recuerdos los que me han dejado un sabor duradero,
si hago balance de las horas que han valido la pena, siempre me encuentro con aquellas que no me procuraron ninguna fortuna.»
Antoine de Saint-Exupery
Esta cita cerraba el post “Las citas que me regala Lourdes”
Pues bien, esto viene a cuento de que en la vida hay que procurar tirar menos de bancos y visa y más de intangibles. Suena raro, pero a mi me ayuda a contrarrestar, (al igual que las Noticias positivas de Javier Rodríguez Albuquerque,(@jrediez), ese aluvión de desesperanza, miedo y pesimismo que nos invade. El orden no significa nada, han salido sobre la marcha. Pues eso, que son 50 cosas gratis o casi te hacen sentirte bien. Al menos a mí, claro
Feliz día
1 La luz del día, especialmente al amanecer o al anochecer
2 El olor a tierra mojada
3 Escuchar la naturaleza
4 El sonido del agua
5 La risa y la mirada inocente de un niño
6 La risa alegre y la mirada serena de un anciano
7 Un abrazo o un beso
8 Una conversación interesante
9 Escuchar música
10 Leer un buen libro
11 Pasear
12 Hacer deporte
13 Mirar una foto
14 Mirar un cuadro
15 Escribir
16 Ver a la gente que quieres
17 No ver a la gente que no quieres
18 Saber que alguien sanó o mejoró su situación
19 Encontrarme o conocer gente agradable, amable, interesante
20 Leer blogs de los amigos
21 Cocinar
22 Admirar el paisaje cuando viajo
23 Ponerte un jersey cuando empieza a refrescar
24 Escuchar a gente que tiene ilusión
25 Sonreír
26 Que me sonrían
27 Observar a la gente cuando tomo el autobús
28 Ver a alguien enamorado de su trabajo
29 Saber que alguien se acuerda de ti
30 Recibir una carta, una llamada, una visita de alguien que te quiere
31 Jugar al fútbol física y mentalmente
32 Hacer algo bien por los demás
33 Mirar mapas de viajes
34 Jugar con la mente
35 Reconocer errores y corregirlos
36 “Desperdiciar un día” sin hacer nada
37 Reírme de mí y conmigo
38 Dar a las cosas su justa importancia
39 No querer ser lo que no soy
40 Darme un chapuzón
41 Aprender
42 Resistir cuando se cree en algo
43 Pensar en gente que quiero y no veo: me dan energía
44 Olvidar y perdonar los agravios
45 Curiosear en una librería de viejo en un chamarilería
46 El milagro de la vida
47 Soñar despierto y dormido
48 Mirarme al espejo y reconocerme
49 La gente con sentido del humor
50 Cualquier instante que no he puesto aquí pero que igualmente me hace feliz.
¿Y a ti?
sábado, 1 de octubre de 2011
Aprovecha el día.
No dejes que termine sin haber crecido un poco, sin haber sido un poco feliz, sin haber alimentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho de expresarte que es casi un deber.
No abandones tus ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y la poesía sí pueden cambiar el mundo.
Somos seres humanos llenos de pasión.
La vida es desierto y es oasis. Nos derriba, nos lastima, nos convierte en protagonistas de nuestra propia historia.
No dejes nunca de soñar, porque sólo en sueños puede ser libre el hombre.
No caigas en el peor error, el silencio. La mayoría vive en un silencio espantoso. No te resignes. No traiciones tus creencias. Todos necesitamos aceptación, pero no podemos remar en contra de nosotros mismos. Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta el pánico que provoca tener la vida por delante.
Vívela intensamente, sin mediocridades.
Piensa que en tí está el futuro y en encontrar la tarea con orgullo y sin miedo.
Aprende de quienes pueden enseñarte.
No permitas que la vida te pase a tí sin que la vivas...
Autor: Walt Whitman
No te dejes vencer por el desaliento.
No permitas que nadie te quite el derecho de expresarte que es casi un deber.
No abandones tus ansias de hacer de tu vida algo extraordinario.
No dejes de creer que las palabras y la poesía sí pueden cambiar el mundo.
Somos seres humanos llenos de pasión.
La vida es desierto y es oasis. Nos derriba, nos lastima, nos convierte en protagonistas de nuestra propia historia.
No dejes nunca de soñar, porque sólo en sueños puede ser libre el hombre.
No caigas en el peor error, el silencio. La mayoría vive en un silencio espantoso. No te resignes. No traiciones tus creencias. Todos necesitamos aceptación, pero no podemos remar en contra de nosotros mismos. Eso transforma la vida en un infierno.
Disfruta el pánico que provoca tener la vida por delante.
Vívela intensamente, sin mediocridades.
Piensa que en tí está el futuro y en encontrar la tarea con orgullo y sin miedo.
Aprende de quienes pueden enseñarte.
No permitas que la vida te pase a tí sin que la vivas...
Autor: Walt Whitman
viernes, 30 de septiembre de 2011
Lo que pensamos varía nuestra biología
..nada se soluciona hasta que uno no se esfuerza por cambiar. Deshágase de los miedos infundados y procure no inculcar creencias limitadoras en el subconsciente de sus hijos.
http://www.lavanguardia.com/lacontra/20110909/54213913374/lo-que-pensamos-varia-nuestra-biologia.html
http://www.lavanguardia.com/lacontra/20110909/54213913374/lo-que-pensamos-varia-nuestra-biologia.html
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