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viernes, 2 de septiembre de 2011

FELICIDAD/BIENESTAR


Un breve artículo de nuestros amigos de psicología positiva.
Definir el concepto de felicidad es tarea ardua. Seguramente sea una de las definiciones más controvertidas y complicadas. El ser humano ha tendido siempre a perseguir la felicidad como una meta o un fin, como un estado de bienestar ideal y permanente al que llegar, sin embargo, parece ser que la felicidad se compone de pequeños momentos, de detalles vividos en el día a día, y quizá su principal característica sea la futilidad, su capacidad de aparecer y desaparecer de forma constante a lo largo de nuestras vidas.
Otra de las controversias en torno a este tema es dónde buscar la felicidad, si en acontecimientos externos y materiales o en nuestro interior, en nuestras propias disposiciones internas. Aún hoy es difícil responder a esta cuestión.Por esta razón, y desde un punto de vista psicológico, el estudio del bienestar subjetivo parece preferible al abordaje de la felicidad.
La felicidad, concepto con profundos significados , incluye alegría, pero también otras muchas emociones, algunas de las cuales no son necesriamente positivas (compromiso, lucha, reto, incluso dolor).
Es la motivación, la actividad dirigida a algo, el deseo de ello,su búsqueda, y no el logro o la satisfacción de los deseos, lo que produce en las personas sentimientos positivos más profundos.

jueves, 1 de septiembre de 2011

La crítica es la fuerza del impotente. Alphonse de Lamartine

Las tres rejas



Un joven discípulo de un filosofo sabio llega a casa de este y le dice: "Escucha maestro, un amigo tuyo estuvo hablando de ti con malevolencia..."

!Espera! le interrumpe el filósofo - ¿Ya hiciste pasar por las tres rejas lo que vas a contarme?.
¿Las tres rejas?
Si. La primera es la verdad. ¿Estás seguro de que lo que quieres decirme es absolutamente cierto?
No. Lo oí comentar a unos vecinos.
Al menos lo habrás hecho pasar por la segunda reja, que es la bondad.
Eso que deseas decirme, ¿Es bueno para alguien?
No. En realidad no. Al contrario...
!Ah vaya! La última reja es la necesidad. ¿Es necesario hacerme saber eso que tanto te inquieta?
A decir verdad, no.
Entonces, dijo el sabio sonriendo - si no es verdadero, ni bueno, ni necesario, sepultémoslo en el olvido.

sábado, 30 de julio de 2011

Fórmula antiestres: primero no procuparse por las cosas pequeñas y segundo recordar que casi todas las cosas en esta vida son pequeñas. Adam J. Jackson

Euestrés. Cuando el estrés es positivo

Por lo general, tendemos a pensar en el estrés com algo desagradable y dañino que nos hace sentir mal. No obstante, existen diversos tipos de estrés. Uno de ellos recibe el nombre de euestrés. Se trata de un estrés positivo que nos hace sentirnos vivos y ver la vida como algo excitante. Por ejemplo, cuando juegas a tu deporte favorito, cuando ves una película de miedo que te gusta, cuando te quedas hasta tarde trabajando en un proyecto que deseas realizar, estás experimentando este tipo de estrés.
 
El euestrés sucede cuando tenemos retos a los que nos enfrentamos con entusiasmo, cuando luchamos por alcanzar una meta, cuando tenemos una razón para levantarnos por la mañana. Sin todo eso, la vida empieza a parecer vacía y sin sentido.
 
Para sentirnos vivos necesitamos ese euestrés; sin él, podemos sentirnos tristes, deprimidos e incluso pensar que la vida no tiene ningún sentido. Es un tipo de estrés que nos mantiene felices y sanos.
 
Lo que determina que un acontecimiento suponga estrés positivo o negativo no sólo depende del acontecimiento en sí mismo, sino también de la percepción que una persona tenga de él. Si tu jefe te encomienda una tarea nueva, puedes verlo como un reto, o puedes verlo como una amenaza. Si lo ves como una amenaza, pensarás que es muy difícil, que no tienes la capacidad para hacerlo, que no sabrás, que quedarás mal ante tu jefe... Es decir, estarás experimentando un estrés negativo. En cambio, si lo ves como un reto, pensarás que vas a salir de la rutina habitual, que puede ser una oportunidad para quedar bien ante tu jefe, que tendrás que informarte porque no tienes claro cómo hacerlo, pero que enseguida encontrarás el modo porque confías en tu capacidad para solucionar problemas... Por tanto, estarás experimentando un estrés positivo o euestrés, mucho más saludable que el estrés negativo. Y sólo de ti depende ver las cosas de un modo u otro.

domingo, 24 de julio de 2011

La tristeza y la furia

En un reino encantado donde los hombres nunca pueden llegar, o quizás donde los hombres transitan eternamente sin darse cuenta. En un reino mágico, donde las cosas no tangibles, se vuelven concretas...
Había una vez un estanque maravilloso.
Era una laguna de agua cristalina y pura donde nadaban peces de todos los colores existentes y donde todas las tonalidades del verde se reflejaban permanentemente...
Hasta ese estanque mágico y transparente se acercaron a bañarse haciéndose mutua compañía, la tristeza y la furia.
Las dos se quitaron sus vestimentas y desnudas las dos entraron al estanque. La furia, apurada, como siempre esta la furia, urgida, sin saber por qué,  se bañó rápidamente y mas rápidamente aún, salió del agua...
Pero la furia es ciega, o por lo menos no distingue claramente la realidad, así que, desnuda y apurada, se puso, al salir, la primera ropa que encontró...
Y sucedió que esa ropa no era la suya, sino la de la tristeza...
Y así vestida de tristeza, la furia se fue.
Muy calma, y muy serena, dispuesta como siempre a quedarse en el lugar donde está, la tristeza terminó su baño y sin ningún apuro, o mejor dicho, sin conciencia del paso del tiempo, con pereza y lentamente, salió del estanque.
En la orilla se encontró con que su ropa ya no estaba.
Como todos sabemos, si hay algo que a la tristeza no le gusta es quedar al desnudo, así que se puso la única ropa que había junto al estanque, la ropa de la furia.
Cuentan que desde entonces, muchas veces uno se encuentra con la furia, ciega, cruel, terrible y enfadada, pero si nos damos el tiempo de mirar bien, encontramos que esta furia que vemos es sólo un disfraz, y que detrás del disfraz de la furia, en realidad... está escondida la tristeza.

sábado, 23 de julio de 2011

Esto también pasará

Se relata que cuando el rey David se encontraba en los umbrales de la muerte, llamó a su hijo y sucesor, Salomón, para la despedida final. Salomón era joven, inexperto y estaba muy preocupado por la corona que pronto sería suya. Le rogó a su padre que le dejara algo que pudiera serle de ayuda en tiempos de crisis. Su padre le dio un joyero que contenía un anillo. "Cuando te encuentres en aprietos", dijo David, "abre este estuche y mira la inscripción del anillo. Pero cuando te encuentres en la cima del bienestar, vuelve a abrirla y entonces mira la cara interna del anillo. Que Dios sea contigo, hijo mío". Y murió.
Los años pasaron y Salomón se encontró asediado por problemas graves, de todo tipo y color. Incluso estuvo separado de su cargo de rey por un tiempo.
Salomón estaba abatido y apesadumbrado cuando recordó el consejo de su padre y abrió el joyero. En la cara del anillo leyó las palabras hebreas: Gam ze iaavor que significan "Esto también pasará". Se sintió profundamente reconfortado por el mensaje y volvió a tomar el control de su destino con confianza y decisión. Se superaron los obstáculos. Se disipó la rebelión. Luego comenzó una época de auge y florecimiento sin igual, a raudales se incrementaban sus riquezas y hacía gala de su sabiduría. Tener tanto poder era otro logro supremo que enriquecía el orgullo de Salomón y aumentaba su sensación de ser invencible. Pero, no olvidó abrir el joyero, extraer el anillo, mirar la inscripción grabado en su interior y leyó: "Gam ze iaavor" , "Esto también pasara". También la riqueza, la fama, la gloria, la pompa, todo el lujo pasaría.
Y así fue como Salomón se convirtió realmente en el ser humano más sabio de todos los tiempos.

Todo lo de este mundo pasa, tanto lo que percibimos como bueno, como lo que sentimos como malo.
Lo importante está en no quedarse estancado en el mundo de las sensaciones, en el fugaz destello del placer o del dolor. Podemos centrarnos  en ver más allá, en lo eterno y no efímero, y  trabajar para llegar a ser la mejor persona que podamos llegar a ser.